San Valentín

25 Top Romantic Comedies

Estas son las 25 mejores comedias románticas de la historia del cine según Vida Latina. Es la lista definitiva de los 25 films que te harán reír y tal vez llorar de amor y humor al mismo tiempo.

No es fácil encontrar comedias románticas que nos gusten a todos, pero Vida Latina ha querido encontrar para San Valentín todas esas películas que hemos elegido por combinar el amor con el humor, aquellas que contengan una historia de amor especial y una buena calidad cinematográfica, para que la próxima vez que te sientes ante la pantalla del televisor con tu pareja, tu mantita y tus palomitas, realmente disfrutes de un espectáculo romántico… pero no cursi. A ver qué te parecen estos films y ordénalos de la manera que tú quieras…

Whether you spend Valentine’s Day with the object of your affection or have the couch all to yourself, these movies will put you in the mood for love.

Town and Country

Some Like It Hot (Billy Wilder, 1959)

Muchos dicen de ella que es la mejor película de Billy Wilder e incluso la mejor comedia de la historia y lo cierto es que es difícil ver fallos en ella. El divertidísimo argumento en el que dos músicos de jazz se ven obligados a vestirse de mujer para huir de unos gángsters entrando en una orquesta femenina se resuelve con un doble enamoramiento. Aunque no llorarás a lo ‘Love Actually’, pasarás un buen rato. Los 3 monstruos (Jack Lemon, Marilyn y Tony Curtis están monstruosos.

Pretty Woman (Garry Marchal, 1990)

Muchos la bautizaron como la historia de una moderna Cenicienta, pero en poco se parecía el personaje de Charles Perrault a esta Vivian (Julia Roberts) de la película de Garry Marshall... salvo en que un príncipe le salvaba de la desdichada vida que llevaba. El príncipe es Richard Gere y suponemos que no hay nadie ya que no la haya visto, pero en este caso te animamos para que la revises y goces de la historia de una prostituta contratada por una semana por un millonario.

Bring It Up Baby ( Howard Hawks, 1938)

Cary Grant y Katherine Hepburn protagonizaron hace 80 años este clásico de la comedia alocada y romántica alimentado con personajes extravagantes y una estructura deliciosa. Él da vida a un aburrido paleontólogo a punto de casarse con su aún más aburrida novia; ella es una ricachona caprichosa con un leopardo como mascota que conseguirá echar por tierra todos sus planes. No lloras tampoco, pero es una obra maestra de principio a fin.

The Aparment (Billy Wilder, 1960)

Un Billy Wilder en estado de gracia rodaba The Apartment después de Some Like it Hot, volviendo a contar con Jack Lemmon, que en esta ocasión daba vida a un oficinista dueño de un apartamento que presta de vez en cuando a sus jefes para que se lleven a sus conquistas. Él se enamora de la ascensorista, pero cuando averigüe un “detallito” que no te contaremos tal vez sea posible que todo cambie. Una crítica social y una bella historia de amor con muchas penurias. Hay voces que opinan que es un tanto “deprimente”… seguimos en que tienes que verla.

Amelie (Jean-Pierre Jeunet, 2001)

El mundo de Jeunet se volvía colorista en este relato lleno de pequeños elementos fundamentales. Audrey Tautou se hizo internacional y la música de Yann Tiersen persigue desde entonces a los enamorados melancólicos como los vendedores de rosas de plástico.

Four Wedings An A Funeral (Mike Newel, 1994)

Esta preciosa fantasía de encuentros y reencuentros entre Charles (Hugh Grant), encumbrado para siempre con este filme en un actor cómico y romántico a lo James Stewart o Cary Grant, y Carrie (una Andie MacDowell en su mejor momento de fama) fue la comedia más grande de los 90. Narra la historia de un grupo de amigos de toda la vida que se encuentran en cuatro bodas y un funeral, y en todos esos eventos surgirá (y se acabará en algunos casos) el amor. La pareja protagonista engancha, sí, pero que todos los miembros de la pandilla son igual o más geniales que ellos.Te reirás y tal vez te vuelvas a enamorar del cine…

Princess Buttercup (Rob Reiner, 1987)

Es un cuento de amor y aventuras perfectoWestleyIñigo Montoya, el gigante Fezzik, el pícaro Vizzini, el malvado Príncipe Humperdinck, los roedores de aspecto gigantesco, Colombo leyendo a su nieto, lo tiene todo… La princesa prometida (o Buttercup) pasó a la historia como uno de los grandes hitos del VHS. Es una de esas películas defenestradas en taquilla y rescatadas por el vídeo doméstico y la gente: como Blade Runnner, Terminator o Donnie Darko. Fue un azote de la crítica hasta que los “magistrados” la admiten por aclamación popular. Hasta Juan Pablo II se vio obligado a comentarla y quererla. Un film que persiste en la memoria de toda una generación que, todavía hoy, no la ha olvidado, convirtiéndola en un maratón interminable. Definitivamente es una peli que debe estar en el tu maratón del 14 de febrero y del fin de semana que ya viene por ahí…

Annie Hall (Woody Allen, 1977)

La cima del cine de Woody Allen, una mezcla perfecta de géneros, sentimientos y diálogos en la disección más mordaz y completa de lo que ocurre cuando dos humanos que se atraen, deciden relacionarse. Esta obra maestra de todos lo géneros no puede faltar en tu Valentin. Es una de las pruebas de que se puede conjugar el “cine maestro”, el cine de autor con comedia romántica… ¡y no es un pecado!

Groundhog Day (Harlod Ramis, 1993)

Todos recordamos esta película por la famosa escena de Groundhog Day o Día de la Marmota, y por lo mucho que nos hemos reído con el calvario que tiene que pasar Bill Murray, pero la historia de cómo dos seres humanos dispares, un Weather man narcisista y una alicaída periodista romanticona que busca el amor hasta en la nieve, acaban como tienen que acabar… pero de manera bastante extraña.. atrapados en el tiempo. La cantidad de situaciones cómicas que tiene son incomparables. Un must see que seguramente ya viste ¡Hermosa para el maratón peliculero de San Valentín!

Notting Hill (Robert Michell, 1994)

Notting Hill fue creciendo con el tiempo. Está repleta de equívocos sobre contraste de clases, amistad, el mundo del estrellato y la idealización de los fans, resultan muy ocurrentes, demostrando el talento para la comedia de Richard Curtis, que es innegable. Algunas escenas pueden resultar un tanto cursilonas, pero en total se gradece y te deja con un muy buen sabor de boca.

About Time (Richard Curtis, 2013)

Una de las menos conocidas de la lista y, probablemente por ello, de las más reivindicables. Creo que en su globalidad es tan brillante como humilde. Un joven descubre que los varones de su familia pueden viajar en el tiempo, circunstancia que aprovecha para intentar conquistar al amor de su vida. Tienes que apuntarla, verla y volverla a ver. Gran comedia de este género que algunos consideran “chico”. ¡Ya era tiempo de que la recomendaramos!

When Harry Met Sally (Rob Reiner, 1989

Rob Reiner es uno de esos directores a los que debemos culpar por sentir tanta nostalgia del cine de los 80. El guión de Nora Ephron consiguió que Meg Ryan y Billy Crystal nunca encontrasen nada mejor que decir. Algunas de sus escenas ya forman parte de la leyenda.

Chocolat (Lasse Hallström, 2000)

Romance que a veces tachan de “pasteloso”, pero no estamos de acuerdo. Es una raro romance con ciertos flechazos hacia la magia y lo sobrenatural. Juliette Binoche embauca a un pueblo entero, Johnny Depp incluido, mediante bombones de chocolate. La película tuvo cinco nominaciones a los Oscar, cuatro a los Globos de Oro y diez más en diferentes premios y categorías. Es también un romance para ser revisado.

Jerry Maguire (Cameron Crowe, 1996)

Cameron Crowe es uno de mis directores favoritos (sobre todo por Almost Famous) y siempre emociona con con sus diálogos a la manera clásica. Aunque no es la típica comedia romántica, desde luego tiene los ingredientes indispensables. Además, ver cómo Tom Cruise recibe de todas partes cuando su visión moral de la vida mejora, siempre es muy entretenido. La existencia de varias escenas para el lloriqueo se deben subrayar siempre.

Shakespeare In Love (John Madden, 1998)

Gran parte de la crítica vio tachó de “exagerados” sus premios, incluido el Oscar a Mejor Película. Sus siete Oscar la dañaron, porque a veces el éxito trae consecuencas. Pero olvídate de los premios y siéntate a ver esta aventura con un guión absolutamente fantástico, original y que no muchos “grandes” pueden escribir. Recientemente esta historia de un joven Shakespeare se coló en la lista más votadas de IMDb. Eso es algo muy especial. Un canto a Shakespeare y a lo original que debe ser un guión.

Forgetting Sarah Marshall (Nicholas Stoller, 2008)

Comedia que se encuentra dentro de la línea de “Sello Apatow” (raro que no tengamos una de Judd Apatow) que aumentaba la buena racha de Jason Segel y presentaba a Russell Brand al público americano. El argumento es sencillo: para recuperarse de un plantón, un tipo se organiza unas vacaciones en Hawai y descubre que su verdadero amor no es el que creía, pero el hecho de que le cueste tanto resulta muy gracioso. Y no hay que olvidar que supuso un salto en la carrera de la bella Mila Kunis: aquí está simpatiquísima, adorable…

It Happen One Night (Fran Capra, 1934)

Según muchos críticos (y según la web Rotten Tomatoes), es la mejor comedia romántica de la historia del cine. Va de una heredera caprichosa (Claudette Colbert) que huye de su familia recibe ayuda de un hombre (Clark Gable) que en realidad es un reportero que necesita una historia importante para triunfar en su periódico. Es la típica historia con la que triunfó en los años 30 Frank Capra, pero ambos están absolutamente maravillosos. Y no estamos hablando de un principiante. La química entre los dos es brutal, el romance nunca baja y tampoco su ritmo. Apabullante.

Silver Linings (David O. Russell, 2012)

No fue muy bien recibida por los críticos, ¿pero a quién le importa la crítica cuando se trata de escoger una película para llorar de emoción? Aquí nos presentan a Pat (Bradley Cooper), que ha pasado 8 meses en un centro de salud mental por agredir a su mujer al enterarse de que le había sido infiel. ¿Rompedora? Claro. Promete ¿verdad? Si no la has visto aún te puede sorprender muy gratamente. Es una comedia elegante y optimista con un lujoso secundario: De Niro (que a veces apesta en sus comedias) Aquí resulta muy divertido. También el guion es ejemplar.

Serendipity (Peter Chelson, 2000)

Una película es igualmente amada y odiada, lo cual la hace estar en el subgénero de “comedia de culto”. Esto significa que y eso sólo significa que hay verla para juzgarla. El Día de los Enamorados es una oportunidad magnífica. Tiene mucho de romántica, un poco bastante de comedia y otro tanto de drama, pero sin duda alguna merece la pena de que la veas hoy.

Juno (Jason Reitman, 2007)

Juno trata uno de los temas más incómodos en la sociedad americana mezclado claramente el amor y el humor a través de la sorprendente Ellen Page. Pretende justamente romper de forma sutil las formas convencionales que tenemos de opinar de temas candentes, constituyentes de nuestra realidad cotidiana. Juno  es importante. Lleva la comedia romántica del cine mainstream al terreno de un instituto. Hay un embarazo no deseado y grandes dosis de clamor adolescente en un mundo de adultos incapaz de reconocerse a sí mismo. Revísala y verás que tiene todo esto y mucha honestidad. En su día representó la resurrección de la comedia romántica

Beginners (Mike Mills, 2011)

Melanie Laurent y Ewan McGregor estan fantasticos y tambien el gran Christopher Plummer, que gano un Oscar por este film. 

Beginners es una película que llega al corazon en muchos momentos y que funciona muy bien. Nos regala escenas muy bellas y bien rodadas, originales y vanguardistas, con un tono tan agradable como profundo, tan diferente como logrado. El director espléndidas interpretaciones en unas encarnaciones de sus personajes cercanas, creíbles y muy memorables. Te la recomendamos porque te tocará la fibra del romance y de la comedia.

Love Actually (Richard Curtis, 2003)

Esta comedia romántica empatiza con la sociedad actual y tiene una forma coral de historias que se entrelazan. Ya ese giño a los guiones corales (donde es maestro Robert Altman), haciendo que cada uno de los espectadores, que se sientan a disfrutar del film, se identifiquen con alguna de las historias que se desarrollan. Todas ellas van formando una coreográfica trama que la armoniza con su propio título: la realidad del amor. Love Actually  es la prueba fehaciente de que la comedia romántica puede funcionar y construirse en torno a una buena película. Muy recomendable.

As Good As It Gets (James L. Brooks, 1997)

Gran pareja de actores y personajes

As good as it gets es una de las mejores películas de James L. Brooks, que es un maestro del guion. Está estupendamente dirigida. Un amor nada convencional y hay un tono de renuncia que describe toda la película. La vida sigue sucediendo, a un “felices para siempre”. Los problemas no suelen arreglarse todos al mismo tiempo. Asistimos a un mundo de mutua confianza, generosidad, y esperanza en el ser humano. Jack en estado puro.

Amor A la Italiana (Victorio de Sica, 1964)

¿Qué más podemos pedir que un cara a cara entre Sofía y Marcello?

Uno de los mayores éxitos comerciales del cine italiano, en la que, nuevamente, se reúne con Victorio De Sica detrás de las cámaras y con Mastroianni delante de ellas. Una notable tragicomedia en la que Sophia Loren y Marcello viven uno de sus más intensos duelo interpretativo, con una Loren en estado de gracia.

Medianeras (Gustavo Taretto, 2011)

Entre toques de humor absurdo (¡el suicidio de un perro!), referentes argumentales novedosos (el juego de ¿Dónde está Wally?) y músicas suaves, Taretto se monta una comedia romántica intelectualizada, un drama amoroso argentinizado con constantes referencias a la psiquiatría y la sociología. Puesto a deconstruir las historias de amor, Taretto no ha llamado a una brigada de derribos, sino que ha trazado un plan arquitectónico alternativo y bien edificado.

Ojalá que esta lista te haga plantearte un maratón de películas de humor romántico, que es muy parecido a un maratón de amor ¡Feliz San Valentín!

Vida Latina

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