Espectáculos

Pedro Pascal se coló al Super Bowl con un selfie y terminó bailando con Bad Bunny


El actor Pedro Pascal lo volvió a hacer: convirtió una anécdota improbable en una de las historias más comentadas del entretenimiento. Esta vez, no fue por su papel en The Last of Us, sino por cómo logró meterse —literalmente— al espectáculo de medio tiempo del Super Bowl junto a Bad Bunny.

Y no, no fue invitado. Él solito se consiguió el lugar.

Un selfie, cero pena… y una respuesta en 25 minutos

Lejos de esperar una llamada o una invitación formal, Pascal decidió tomar la iniciativa. Contactó directamente al equipo de Bad Bunny, pero como no recibió respuesta inmediata, hizo algo muy a su estilo: mandó un selfie sacando la lengua para confirmar que sí era él.

El resultado fue inmediato. En apenas 25 minutos obtuvo respuesta. Así, sin protocolo, sin casting… y con pura actitud.

“Como un ciervo ante los faros”

Ya dentro del evento, la historia se puso todavía mejor. Pascal confesó que no tenía muy claro qué iba a hacer. Su única instrucción era sencilla: vestirse de beige.

Pero al llegar al estadio, la realidad fue otra. Terminó detrás del escenario rodeado de celebridades como Cardi B, Karol G y Jessica Alba.

Y justo antes de salir… le soltaron la bomba: iba a bailar.

Cuando entendió que formaría parte del segmento de “La Casita”, entró en shock total. Él mismo describió el momento como sentirse “un ciervo ante los faros”. Es decir: completamente congelado.

El éxito que llegó tarde… pero bien

A sus 51 años, Pascal también aprovechó para reflexionar sobre su carrera. Se define como alguien que ya está “fuera del horno y bien horneado”, agradeciendo que la fama le haya llegado en una etapa más madura.

Antes de convertirse en una de las caras más reconocidas de Hollywood —especialmente tras su papel como Oberyn Martell— su vida era muy distinta. Trabajaba como camarero y barman en Nueva York, viviendo al día y dependiendo del apoyo de su familia.

Bigote, política y cero filtros

Fiel a su estilo directo, también habló de temas personales:

  • Su bigote: admite que lo mantiene por pura estética, para darle más forma a su rostro.
  • Su postura política: asegura que le resulta más difícil quedarse callado que expresar sus ideas, defendiendo valores como la empatía y la compasión.
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