Celebridad

Kim Woo-bin y Shin Min-a sellan su amor bajo la nieve

La primera nevada del año en Seúl fue el escenario perfecto para una historia que parece escrita para la pantalla. Kim Woo-bin y Shin Min-a, dos de las figuras más queridas del entretenimiento surcoreano, compartieron el primer vistazo de su boda este sábado 20 de diciembre, tras una década de relación, con una imagen tan íntima como cinematográfica.

La fotografía, difundida por su agencia AM Entertainment, muestra a la pareja tomada de la mano en un paisaje invernal. De espaldas, pero girando el rostro hacia la cámara, ambos sonríen mientras los copos de nieve caen suavemente. Ella luce un vestido blanco de líneas elegantes; él, un esmoquin clásico. Una escena simple, pero cargada de emoción.

Una ceremonia íntima y bien resguardada

La boda se celebró en el Dynasty Hall del hotel The Shilla Seoul, uno de los recintos más exclusivos de la capital surcoreana. Aunque estaba programada para iniciar a las 18:00 horas, comenzó finalmente a las 19:00, bajo estrictas medidas de seguridad.

El evento fue diseñado como una celebración privada, con familiares, amigos cercanos y figuras del entretenimiento coreano, mientras la prensa permanecía en el exterior del hotel intentando captar algún detalle del esperado enlace.

Invitados de lujo y un anfitrión especial

Uno de los momentos más comentados fue la presencia del actor Lee Kwang-soo, mejor amigo de Kim Woo-bin, quien fungió como anfitrión de la ceremonia. Fue visto llegando al recinto con tarjetas y notas en mano, concentrado en su papel dentro del evento.

Entre los invitados que lograron ser captados por las cámaras estuvieron V (BTS), Nam Joo-hyuk, Uhm Jung-hwa, Lee Byung-hun y D.O. de EXO, quien realizó una visita breve debido a sus compromisos en los Melon Music Awards.

La historia detrás de la fotografía viral

El fotógrafo de la boda reveló en redes sociales que la imagen difundida fue captada durante una nevada real, acompañada de una ligera brisa. La sesión fue organizada por amigos cercanos de la pareja para que ambos pudieran disfrutar el momento sin presión, describiendo la escena como “digna de un k-drama”.

Y no exageró: la imagen se viralizó rápidamente, convirtiéndose en una de las postales más comentadas del año en Corea del Sur.

Detalles personalizados y regalos de lujo

La ceremonia fue oficializada por el monje budista Pomnyun Sunim, una figura clave en la vida de Kim Woo-bin, quien lo acompañó espiritualmente durante su lucha contra el cáncer nasofaríngeo.

El menú incluyó platillos cuidadosamente seleccionados, como carne con puré, crema con trufa y otras especialidades gourmet. Tanto la invitación como el menú fueron diseñados por los propios novios, con ilustraciones dibujadas a mano, aportando un sello personal a cada detalle.

Como recuerdo, los invitados recibieron souvenirs de marcas de lujo, entre ellas Lancôme.

Una boda que también dejó huella social

Previo al enlace, Kim Woo-bin y Shin Min-a realizaron una donación conjunta de 300 millones de wones (alrededor de 200 mil dólares), destinada a la Hallym Burn Foundation, el Asan Medical Center y la organización humanitaria Good Friends, reafirmando su compromiso social.

Una historia de amor que resistió la prueba más dura

La pareja se conoció en 2015, durante una sesión fotográfica para la marca Giordano. Aunque intentaron mantener su romance en privado, el medio Dispatch lo hizo público ese mismo año.

Su relación enfrentó su momento más difícil en 2017, cuando Kim Woo-bin fue diagnosticado con cáncer nasofaríngeo. Mientras el actor pausó su carrera para someterse a tres rondas de quimioterapia y 35 sesiones de radioterapia, Shin Min-a permaneció a su lado en todo momento.

En 2019, Woo-bin fue declarado libre de cáncer y, dos años después, regresó a la industria. Hoy, esa historia de resistencia, lealtad y amor encontró su final feliz —o mejor dicho, un nuevo comienzo— bajo la nieve de Seúl.

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