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Horrible Final: Game Over!

Game of Thrones ha terminado y con un final más o menos abierto y completo de inchoerencias y “ataque de guionistas”, si existe y si se me permite la expresión. En especial no soy de los que soporta a guionistas que se creen más que sus personajes, su historia y, sobre todo, más que la audiencia que los ha seguido durante 8 años.

Si el final es este que vimo ayer, entonces nos habían estado mintiendo durente 8 lagos años. En unas 3 horas nos quieren que Daenarys Targaeryan ha sido bien asesinada por Jon Snow por el hecho de haber asesinado en una batalla a más personas que las que liquidaron los otros reyes, incluida la Reina de los Malvados, Cersei Lannister, que se fue de rositas con una muerte más ridícula que los ojos de blancos Bran Stark.

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When the sky falls down upon them. #GameofThrones

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Lo cierto es que ya no volveremos a ver a Daenerys quemar malvados a lomos de sus dragones, ni a Arya Stark cambiar de cara para matar a sus enemigos, ni a Cersei Lannister bebiendo vino mientras mira por la ventana cómo son violadas todas las leyes de su universo, ni a Bran Stark poniendo sumergido en sus ensoñaciones o delirios, ni a Sir Davos Seaworth sacándose de la manga un divertido comentario.

Todos esos momentos son los que marcaban las pequeñas alegrías de los fans, que ahora se despiden de sus personajes favoritos con un sabor, probablemente, agridulce.

La serie de HBO ha puesto punto y final a la historia con su octava temporada, en seis episodios que han generado numerosas críticas… y tambien algunas defensar politicamente correctas.

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Con un par de gazapos o errores tremebundos que han sido carne de memes, un centenar de imágenes de escándalo y otras tantas teorías o momentos que hubiesen cambiado el rumbo de la serie de forma notable, ‘Games of Thrones’ se quema a si mismo en su episodio final.

https://twitter.com/GameOfT57476878/status/1127855879858995200

Es imposible no saber de dónde venimos: Daenerys, rodeada de enemigos que conspiran contra ella y tras la muerte de dos seres queridos –Missandei y uno de sus dragones- que han trastocado su estabilidad emocional, decide que ya está bien de pedir permiso y quema Desembarco del Rey hasta sus cimientos. Así lo vemos en la introducción, donde ya aparece destrozada. Aunque la guerra estaba ganada, con el ejército de mar y tierra totalmente neutralizados y las campanas de la rendición sonando inequívocamente en la capital de los Siete Reinos, la ira y la venganza han podido con la antigua salvadora de pueblos, que ha acabado por caer en la misma locura que su padre, Aerys II (AKA El Rey Loco). 

El sexto episodio de la temporada la corona como la Reina de las Cenizas. Sin embargo, en la primera escena vemos a Tyrion Lannister, caminando entre las ruinas de la ciudad con una expresión dura. Tan trágica como las propias circunstancias.

Le siguen de cerca Jon Snow y Sir Davos, igualmente impactados e intentando que los Inmaculados no asesinen a todos los supervivientes que aún quedan por los rincones del lugar. La postal parece sacada de Hiroshima y Nagasaki después de las bombas atómicas, en lo que es un desastre como no han visto nunca. El silencio es abrumador en toda la escena.

El único Lannister que queda con vida quiere ir a la Fortaleza Roja, y quiere ir solo. Pasa por el mapa de Poniente donde tantas noches su hermana ha planeado su victoria, convertida ahora en un fracaso estrepitoso por culpa de unas cuantas llamaradas de dragón. Por algún motivo, sigue habiendo escaleras y pasadizos en pie después del destrozo provocado por la guerra, y así encuentra la tumba improvisada de sus hermanos, enterrados bajo las piedras en el sótano. Ve la mano metálica de Jaime entre las piedras y rompe a llorar.

Constatado el desastre que ya presenciamos en el quinto episodio, toca ver en qué estado se encuentra Daenerys. Y, por lo que vemos, ya ha adoptado completamente los elementos del fascismo: grandes banderas, ejércitos bien formados -¿de dónde demonios han vuelto a aparecer tantos Inmaculados después de la masacre de Invernalia?- y un culto inequívoco a la líder, que se presenta más implacable que nunca.

Mientras le dice a sus soldados, en Alto Valyrio, que esta conquista sólo es el principio de muchas a lo largo y ancho de los Siete Reinos, desde Dorne hasta la propia Winterfell, los Stark la miran desde la distancia. Jon, con miedo. Arya, que parece haberse dejado el caballo blanco del anterior episodio en algún otro lugar que jamás sabremos, con furia. La Madre de Dragones habla de liberar a los pueblos de la tiranía, y ya ha quedado más que claro quién es la tirana de la situación. “Han sufrido demasiado bajo la rueda, ¿la romperéis conmigo?”, grita a sus huestes, haciendo referencia a una de sus frases más célebres. Romper la rueda, parece ser, no traía mejores condiciones de vida.

Much like Cersei’s death last week, Dany’s demise felt like a dull, anticlimactic end for such a heavily invested character. Daenerys Targaryen came into the world with a storm, and she went out with a thud.

USA Today

The Winter Just Came…

It was probably too much to hope for after two bad seasons, but it would have been nice to watch a finale that felt like it was part of the same story we started with in 2011. Finding happiness and self-actualization may be the proper ending for a Hallmark movie, but not for “Game of Thrones.” 

USA Today

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What are your thoughts on The finale?

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El plano de la gobernanta saliendo del castillo derrumbado con las alas del dragón saliendo desde su espalda es, sin duda, uno de los más bellos y significativos de la temporada. Pero ¿hacía falta vestirla de despiadada asesina?

Vuelco De ‘La Mano’

Tyrion se acerca a ella, se quita el pin de la Mano del Rey y lo tira por las escaleras. Es un gesto de decepción y rebeldía que sólo pone la guinda a su acusación por traición -por liberar a su hermano en el episodio anterior- y es encarcelado esperando su sentencia de muerte. Sin embargo, antes será Jon Snow quien decante la balanza en esta delicada situación de Westeros. “La naturaleza de la reina es fuego y sangre”, le convence Tyrion, aún cuando intenta justificar las acciones de la monarca y ser fiel a ella. “Allí por donde pasa, los hombres malvados morían y la aclamamos por ello”, sigue reflexionando el Lannister, explicando todas esas señales que olvidamos porque el sueño de la Targaryen libertadora era demasiado bonito para no creerlo.

Ridícula Explicación

Aunque esta es un escena curiosa: dos personajes explicándose entre ellos -y, principalmente, al espectador- el desarrollo de un personaje que no ha tenido el tiempo suficiente de explicar su cambio radical por sí mismo. Un parche narrativo de los más grandes que se pueder recordar en cualquier serie de las indecentes, por decirlo de alguna manera. Lo que importa ahora es que Jon tiene que tomar una decisión. Y así lo hace.  Es decir… ¡Seguir a los guionistas digan lo que digan!

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Daenerys entra en la sala principal del castillo y ve el Trono de Hierro, el símbolo no sólo de todo lo que le arrebataron cuando era pequeña, sino de todo aquello que no ha dejado de desear desde entonces. Por fin puede acariciarlo y sentarse en él, como la reina ¿legítima?.

Jon entra y ella sigue teniendo esperanzas de que gobierne a su lado, de que la apoye en su conquista del mundo. Pero él pide el perdón para Tyrion, y pide que se retracte de lo que ha hecho. “El mundo que necesitamos no se erigirá con hombres leales al antiguo mundo”, argumenta ella, y constata: “Sé lo que es bueno”.

¡Ay! Jon-Jon

En ese momento, por si antes no había quedado suficiente claro, Jon sabe que no hay marcha atrás. Que, por mucho que la ame, no va a cambiar. Y hace lo que en realidad todos esperábamos que hiciera: acabar con su vida. Lo hace con la típica técnica de beso y apuñalamiento, a lo Romeo y Julieta pero en traidor, y vista tantas otras veces en la cultura popular. Esta, particularmente, es harto mediocre. Tremendamente mediocre.

Si pensábamos que el final de Cersei había sido injusto y poco épico, este sin duda rompe todos los récords.

La Rompedora de Cadenas acaba muriendo en la soledad de sus ruinas en manos de su sobrino, el segundo hombre en quien confió y a quien amó. El siguiente es un momento para la historia de Westeros.

El último de sus dragones, Drogon, percibe la muerte de su madre y acude al encuentro del asesino. Pero no lo mata. Será por la sangre Targaryen que corre por sus venas, a la que aún guarda respeto. En cambio, sus llamaradas se enfocan hacia otro lugar mucho más interesante: el trono. Así, el fuego derrite las espadas de los enemigos de Aerys II y la silla en la que se han sentado tantos reyes tiranos después de él, para que la región empiece una nueva etapa. Con suerte, más justa.

Exilio Incoherente

Han pasado dos semanas. Jon y Tyrion han estado encarcelados a la espera de una sentencia, y, a pesar de la muerte de su reina, los Unsullied no han perdido el norte o la cordura. Suponemos que por falta de tiempo narrativo. Las personas más poderosas e influyentes de los Siete Reinos se han reunido para decidir el destino de su nación de naciones: Yara GreyjoySansa StarkGendry BaratheonBrienne de TarthSir Davos SeaworthSamwell TarlyBran Stark, el nuevo príncipe de Dorne cuyo nombre jamás sabremos…

Entre ellos hay dos bandos claros: los que apoyan a la reina caída y los que quieren un renacimiento del orden político. Lo que está claro para ambos es que necesitan un nuevo rey que pueda servir de paraguas para todos ellos.

La Mesa De Los Que Quedan

Sam propone una democracia, pero es un poco pronto para eso, históricamente hablando. Tyrion, aún prisionero pero llevado a la reunión como única persona sabia de esta serie, dice: “¿Qué une a los pueblos? Las historias. No hay nada más poderoso en el mundo que una buena historia”. A nosotros nos lo van a contar, que llevamos ocho años esperando este momento. Y, claro, ¿quién tiene una historia mejor que Bran, que, como dice. “es nuestra memoria”?. Así, el pequeño de la familia Stark será coronado como rey de los Siete Reinos.

Ya No Son Tantos Reinos

Bueno, casi: Sansa, aunque apoya a su hermano, declara que el Norte debe ser un terreno independiente, como lo ha sido durante muchos años. El Rey asiente.

El orden se ha restaurado. Tyrion Lannister es devuelto al puesto de Mano del Rey, “para enmendar todos los errores que ha podido cometer”, mientras que Jon vuelve a su origen: la Guardia de la Noche. Ese es su castigo por ser el nuevo Matarreinas, aunque, con Tormund esperándole allí, algo nos dice que no va a ser un mal destino en el que acabar. Y otro detalle: ¿para qué sirven ahora los Night Watchers? si no hay amenaza en el Norte desde hace un par de capítulos. En fin, ya nos lo exlicarán los genios guionistas que cierran esta temporada como si cerraran una carnicería llena de zombies hambrientos.

Por su parte, Arya decide convertirse en una especie de pirata exploradora: su plan es lanzarse al mar y explorar que hay más allá de los mapas de Westeros, qué se esconde al oeste del territorio.

¿Spin Off?

¿’Spin off’ a la vista? En Winterfell, Sansa es coronada Reina del Norte, con los gritos de los líderes norteños. El montaje nos muestra los paralelismos entre los tres Stark, líderes en sus propios espacios y elementos, y preparados para emprender una nueva etapa en sus convulsas vidas. 

Las historias, como decía antes Tyrion son muy importantes. Brienne escribe la de Jaime Lannister en el libro de los caballeros para hacer justicia a su legado, a todo lo que luchó por el bien de su país. Me imagino lo que escribirán en la de Aanaerys, porque al final el Kingslayer acaba como héroe mientras que Dani se hace hitleriana.

Regalo Para George Martin

Sam, por su parte, entrega al nuevo gobierno de consejeros “Canción de Hielo y Fuego”, un relato de los eventos que hemos visto en la serie, en un guiño claro al autor de las novelas, George R. R. Martin, y los libros que lo empezaron todo.

Este último capítulo nos deja con las puertas abiertas a las nuevas aventuras de los personajes que han conseguido sobrevivir, pero sobre todo reivindica ese poder de los relatos, de una forma muy parecida a como lo hacía ‘El señor de los anillos’ en su tramo final. Son relatos como estos los que nos convencen de lo importante que es recordar el pasado, para aprender de él y no repetirlo. Eso mismo representa Bran, y esa es la lección que, de forma un poco torpe y apresurada, nos vienen a enseñar en el final de la serie. 

¿Final Feliz?

“Si crees que esto va a tener un final feliz, es que no has prestado atención”, decía Ramsay Bolton, uno de los villanos más temidos del show. Al final, la suya fue una verdad a medias.

Bye bye loves

El final feliz es saber que los Siete Reinos -bueno, seis- se queda en manos de gobernantes con cabeza, que podrán traer la paz después de una era de guerras y conquistas. Pero la tristeza de ver morir a personajes como Daenerys, y de que la precipitación tosca haya sido la norma en estas dos últimas temporadas, también han formado parte de ese final, que se ha revelado tan agridulce como esperábamos.

Bran Stark
El nuevo rey

Al final, como decía Cersei, “en el juego de tronos o ganas o mueres”. Y no todos podían ser ganadores. Ahora toca decir un adiós que no es un adiós, sino un hasta luego: ya están en marcha tres ‘spin offs’ centrados en el universo creado por Martin.

¡Adiós Kit! ¡Que te vaya bien!

Esto No Termina Aquí

Tendremos Westeros para rato, aunque cuesta pensar que el fenómeno vaya a ser el mismo. No en vano esta ha sido la serie más exitosa de la última década, marcando una euforia seriéfila que difícilmente veremos repetirse. Disfrutemos, pues, del legado de mandíbulas desencajadas que deja tras de sí. El invierno ha llegado por fin, y, si es como Game o Thrones, esperemos que dure mucho tiempo… aunque no se resuelva con un “ataque de guionistas”. Que es mucho peor que un ataque de ansiedad en las tierras de más allá del norte.

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Enjoy 🔥❤️

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Buenas noches y creo que jamás recuperaré el dinero que me han costado las entradas para este tipo de finales de una serie que ha sido tan histórica y tan sublime, que no se merece un broche tan negro como el de estos dos últimos capítulos escritos como con los codos.

¡Adiós Emilia!

Por fin el Invierno llegó a los 7 Reinos y el Invierno se ya se ha ido con esta última temporada loca y decadente… ¡Y yo también me voy!

Juan F. Castiñeira

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