Espectáculos

Ángela Aguilar confiesa que le da pena ver sus entrevistas de adolescente


Crecer frente a las cámaras no es sencillo y Ángela Aguilar lo sabe mejor que nadie. La cantante de música mexicana hizo una inesperada reflexión sobre su adolescencia, los errores que cometió durante esos años y la dificultad de haber vivido prácticamente cada etapa de su vida bajo la mirada del público.

Durante una conversación con Jomari Goyso, la intérprete habló abiertamente sobre lo que ha significado llevar el apellido Aguilar y reconoció que, cuando vuelve a ver algunas de las entrevistas que concedió siendo más joven, siente pena por ciertas cosas que dijo.

Lejos de intentar justificar su comportamiento, Ángela aseguró que hoy puede mirar hacia atrás con mayor madurez y reconocer que hubo momentos en los que fue “inconsciente” e incluso “arrogante”.

Ángela Aguilar reconoce sus errores de adolescencia

La cantante explicó que una de las partes más complicadas de su historia personal fue haber atravesado la adolescencia frente a millones de personas.

Mientras para la mayoría de los jóvenes los errores y las declaraciones impulsivas de esa etapa quedan en el recuerdo de familiares y amigos, en su caso quedaron registrados en entrevistas, videos y publicaciones que todavía circulan en internet.

“Muchas veces por niña dije cosas equivocadas, ahorita veo entrevistas y me da pena”, reconoció Ángela durante la conversación.

La intérprete explicó que el público pudo verla en prácticamente todas sus etapas, incluso aquellas en las que todavía estaba descubriendo quién era y aprendiendo de sus propios errores.

“Me vieron en todas las etapas, en las más estúpidas que tuve, en las más inconscientes, en las más arrogantes”, señaló.

Para Ángela, esa exposición permanente es precisamente una de las partes más difíciles de haber crecido como una figura pública.

“Ahora equivócate enfrente de toda Latinoamérica”

La cantante también habló sobre una realidad que ha marcado su experiencia: equivocarse siendo famosa tiene consecuencias diferentes.

Ángela recordó que crecer implica cometer errores, cambiar de opinión y aprender. El problema, desde su perspectiva, es que cuando todo ocurre frente a las cámaras, esas equivocaciones pueden permanecer durante años.

“Cuando estás creciendo te puedes equivocar, pero ahora equivócate enfrente de toda Latinoamérica y que no te lo dejen descansar jamás”, reflexionó.

La frase resume una de las principales dificultades que ha enfrentado desde que comenzó su carrera: tener que madurar mientras millones de personas observaban y opinaban sobre cada uno de sus pasos.

El peso de llevar el apellido Aguilar

Además de hablar sobre su adolescencia, Ángela reconoció el peso que ha representado pertenecer a una de las familias más reconocidas de la música mexicana.

Es hija de Pepe Aguilar y nieta de Flor Silvestre y Antonio Aguilar, por lo que desde pequeña estuvo rodeada de música, escenarios y una enorme tradición familiar.

Su padre siempre le enseñó a respetar el apellido Aguilar y a entender que detrás de una carrera artística existe trabajo, disciplina y responsabilidad. Sin embargo, esa enseñanza también generó en ella expectativas muy altas sobre lo que debía representar.

Durante algunos momentos de su crecimiento, la cantante sintió que no estaba cumpliendo con la responsabilidad que ella misma se había impuesto.

Con los años, esa perspectiva ha comenzado a cambiar.

Ángela Aguilar quiere dejar atrás las etapas del pasado

La autocrítica de Ángela llega en un momento en el que parece estar intentando mirar su pasado con mayor distancia. La cantante no niega las declaraciones que hizo durante su adolescencia, pero reconoce que hoy es una persona diferente.

Su reflexión también pone sobre la mesa el precio de crecer bajo los reflectores: no tener la oportunidad de equivocarse en privado.

Para Ángela, aquellas versiones de sí misma forman parte de su historia y, aunque algunas entrevistas le provoquen incomodidad, también representan las distintas etapas que tuvo que atravesar para convertirse en la mujer y artista que es actualmente.

Después de años de exposición, polémicas y opiniones sobre su vida personal y profesional, la cantante parece tener claro que madurar también significa aprender a reconocer los errores del pasado sin quedarse atrapada en ellos.

Subir