Salud

Sexo Muy, Muy Despacito…

Puede que nos guste el sexo frenético y apasionado, pero tal y como lo recomiendan los sexólogos y todos aquellos que disfrutamos del sexo, hay días en que preferimos hacerlo despacito como Fonsi… O sea que aprovecha al máximo tus posibilidades sensoriales y disfruta aún más de tus relaciones sexuales. Besos, caricias… ¡Hazlo despacito!


No te vamos a negar que el sexo express o los quicky salvajes y de media ropa no sean memorables, pero siempre le salimos debiendo mucho al cuerpo, incluso durante los encuentros a ritmo promedio. Porque cuando apenas el cerebro estaá mandando las señales sensoriales, los poros y las fibras nerviosas recién reaccionan, ¡pum!, se acaba el encuentro. ¿Y tú? ni enterada de todo lo que hubieras podido experimentar. ¿No volverá? Da igual… cocinemos el sexo a fuego lento…

1- Kiss Me Softly…

Intenta guiar a tu pareja al deep slow motion kiss. Concentra toda su atencioón, como si tuvieras una cámara mental a un extreme close up al interior de tus labios. Unan sus bocas poco a poco y trata de hacer consciente cada movimiento de tu cara y tu mandíbula, además sentirás co?mo tu saliva aumenta y sientes la necesidad de utilizar tu lengua.

El juego consiste en imaginar que se encuentran besándose en cámara lenta; mientras tanto, que el roce con sus manos sea igual de ligero. Sus cuerpos empezarán a crear más y más expectativa.

Las sustancias que tu cerebro segrega al momento de sentir se desencadenan a través de los besos. Ya verás como la lubricación natural y tu cerebro harán lo que viene después… Y nunca está de más pasarte el dato: tu boca y tu vagina están conectadas; cuanto más acuoso se pone arriba, mayor será tu lubricación.

2- Boobies Of Reasons…

¿Recuerdas la sensacio?n que tuviste la primera vez que tocaste el pecho de tu primer novio, sus pompis o su pene? ¿Esa excitación y novedad? Tra?ela de vuelta, pero, obvio, con todo lo que ya has vivido. Lo mismo con tus sensaciones.

Ninguna olvidamos la primera vez que al fin dejamos que el galán en cuestión pasara a la siguiente base y ¡nos besara las boobs! Si a esas sensaciones le agregas paciencia, la que ahora tienes y que por calenturientas razones no tuvieron tú y tu galán primerizo, verás cómo multiplicas la experiencia.

3. Foreplay It Again, Sam!


De nuevo, volvamos a la cámara lentita, llevando tu foco mental a cada espacio en el que recibas estímulos. Imagina que eres esa parte, toda tú; esto es conciencia sensorial. Eres tus muslos o espalda y, claro, tu clítoris.

Para él y, sin duda, para ti, ésta será una experiencia paradisíaca. Sus manos deben deslizarse con la delicadeza de un pianista, precisamente imitando esos movimientos, dedo a dedo, a distintos ritmos y velocidades. Sus pulgares deben localizarse en cada pezón, girándolo con tanta lentitud como pueda.

Pídele que deslice sus manos en las direcciones que más le plazcan (y  ti te complazcan). Permítete sentir cada centímetro de cada pecho y cuando comiencen las caricias orales, su lengua debe viajar por todos los centímetros, desde las clavículas, el espacio entre cada boob y las axilas hasta el abdomen.

Las rutas hacia el sexo puede que no sean infinitas, pero es una buena metáfora, lo importante es olvidarse del típico y único estímulo de boca-nipple, así que deja que ese par de maravillas se dejen querer.

4. Toma El Highway To Heaven

¿Te acuerdas de la canción de Led Zeppelin?… No trataba de sexo, pero nos sirve. De los pies a la cadera hay demasiado camino y Heaven por explorar. Te aseguramos que cada uno encontrará puntos deliciosos que ni se imaginaban que tenían.

Puede ser la corva de una rodilla, la clavícula, cierto punto de la entrepierna, una axila, un tobillo… La clave es acariciar con calma y en mood supersensual, incluso con aceite para masajes. Desde los deditos de los pies hasta el inicio de los genitales. La fiesta en este par de largas posibilidades puede ponerlos tan al tono que se regocijarán ahí un buen rato… y cuanto más rato, mejor y más explosivo y saludable será la penetración… siempre que la quieras, claro.

5. Downtown!

Cada vez estamos más preparados para llegar al Downtown, vamos a las zonas de ataque sutil que tanto esperabas. Puedes llegar a ellas desde el camino de sus piernas o por caricias de abdomen hacia abajo.

Después de todo el universo de foreplay o de preliminares, deja que se encargue de ti. Él debe practicar la sutileza absoluta, pídele que explore toda, toda tu vulva, lentamente.

Puede partir desde los labios mayores, el vestíbulo vaginal o por tus ingles. Lo que no debe olvidar es, al final, aplicar todo su poder sobre tu clítoris. Porque si comienza por ahí, el resto parecerá que se desensibiliza; no puedes comparar las terminales nerviosas y el potencial de tu clítoris con el resto de tus genitales. Que acompañe su boca con sus manos, pero también en slow motion. O ambas, why not?…

6. Penetraciones Lentas… Oh Yeah!

El mood lazy es ideal para la contienda. La postura es lo de menos; lo importante es quien lleve el ritmo posea la suficiente libertad pe?lvica para columpiar su cadera, como si apenas la pudiera mover al momento de penetrarte, y permitiendo una salida por secciones.

Es decir, imagina que su pene debe salir en tres o cuatro pasos pausados. Verás que tu vagina ha vivido dormida, pero hoy conocerás su verdadera capacidad.

Te darás cuenta de lo mucho que te estabas perdiendo en cada paso. Es como desdoblar o decodificar cada beso, estímulo o caricia, como un análisis minucioso que no solemos permitir porque estamos subidas en el tren de adrenalina. Y no es que eso sea malo, pero darse espacio para ejercitar cada sentido con conciencia es un regalo marca triple placer. ¡Felices orgasmos a todos!

Vida Latina

 

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