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La primera película china hecha con IA fracasa en taquilla: ¿la tecnología no conquista al cine?


La inteligencia artificial sigue ganando terreno en el mundo del entretenimiento, pero llevarla a la pantalla grande no garantiza el éxito. La prueba está en Sanxingdui: Future Past, una producción china presentada como la primera película del país generada íntegramente con inteligencia artificial, cuyo estreno en cines tuvo una recepción mucho más fría de lo esperado.

El largometraje llegó a las salas este viernes con la intención de demostrar que esta tecnología puede dar el salto de los videos cortos a las producciones cinematográficas comerciales. Sin embargo, las cifras de preventa dejaron un panorama complicado para la cinta, que apostó por una historia futurista en la que los algoritmos terminan poniendo en riesgo el destino de la humanidad.

Y sí, la premisa también invita a preguntarse si estamos tan lejos de ese escenario.

De acuerdo con la plataforma china de venta de entradas Maoyan, para su jornada de estreno estaban programadas más de 10 mil proyecciones. A pesar de esa disponibilidad, el interés inicial del público no estuvo a la altura de las expectativas.

Una apuesta millonaria que no convenció al público

Las cifras previas al estreno encendieron las alarmas. Hasta la noche del jueves, la venta anticipada de boletos había generado alrededor de 65 mil yuanes, equivalentes a menos de 10 mil dólares.

Además, las previsiones de Maoyan apuntaban a una recaudación total inferior a los 100 mil yuanes, una cantidad que representaría apenas una pequeña parte de lo invertido en la producción.

Jiang Defu, director ejecutivo de Bona Film Group, reconoció que la recepción inicial había sido discreta, aunque defendió el valor del proyecto como un experimento pionero para la industria cinematográfica.

En declaraciones al medio especializado Yuli, el directivo destacó que la cinta fue la primera en intentarlo, obtener autorización para estrenarse en salas y someterse a la evaluación del público.

La apuesta, por lo tanto, no se limita a cuánto dinero consiga recaudar. También busca abrir camino para futuras producciones que utilicen inteligencia artificial en prácticamente todas sus etapas.

¿De qué trata ‘Sanxingdui: Future Past’?

La película mezcla ciencia ficción, arqueología y tecnología en una historia que conecta una civilización antigua con un futuro dominado por las máquinas.

Su inspiración proviene de Sanxingdui, un importante yacimiento arqueológico ubicado en la provincia china de Sichuan, cuyos vestigios tienen más de 3 mil años de antigüedad.

En la trama, la humanidad atraviesa una crisis devastadora después de delegar sus decisiones en sistemas de superinteligencia artificial y algoritmos que terminan extendiendo su control sobre el planeta.

La esperanza aparece cuando un arqueólogo descubre siete símbolos grabados en antiguos objetos de bronce. Estas señales podrían contener la clave para resolver la crisis y revelar una conexión inesperada entre aquella civilización milenaria y el futuro.

La historia tiene los ingredientes de una aventura de ciencia ficción, pero su principal atractivo también está detrás de las cámaras: buena parte de lo que normalmente requiere equipos especializados de producción fue generado mediante inteligencia artificial.

¿Cómo se hizo la primera película china generada con IA?

La producción estuvo a cargo de Bona Film Group y contó con cerca de un centenar de colaboradores humanos.

El equipo se encargó de tareas como el concepto creativo, la construcción de la historia, la dirección artística y la supervisión de las decisiones finales. Por su parte, la inteligencia artificial generó imágenes, personajes digitales, voces, efectos de sonido y otros elementos audiovisuales.

El resultado representa un experimento para comprobar hasta dónde puede llegar esta tecnología en el formato de largometraje.

Sin embargo, el recibimiento inicial también deja una lección para los estudios: contar con herramientas innovadoras no significa que el público esté dispuesto a pagar por cualquier resultado.

Iris Yang, una espectadora que asistió a una proyección gratuita de adelanto, reconoció que no habría comprado una entrada para ver la película debido a la calidad que encontró en ella. También señaló que estaría dispuesta a pagar por una producción con IA si lograra ofrecer una experiencia cinematográfica comparable con Avatar.

Su comentario resume uno de los grandes desafíos de esta nueva etapa: la tecnología puede facilitar la creación de imágenes, pero la experiencia final sigue siendo fundamental para conquistar a la audiencia.

China consume videos hechos con IA, pero el cine es otra historia

La recepción de Sanxingdui: Future Past contrasta con la popularidad que han alcanzado los contenidos generados por inteligencia artificial en las plataformas digitales chinas.

En Douyin, la versión local de TikTok, los microdramas creados con IA acumularon más de 200 mil millones de visualizaciones durante septiembre, de acuerdo con las cifras citadas en la información original.

Esto demuestra que existe interés por este tipo de contenido, aunque trasladar ese consumo al cine supone un reto distinto. Una película exige mantener la atención durante más tiempo, desarrollar personajes y ofrecer una historia capaz de justificar el precio de una entrada.

Mientras tanto, el avance de la inteligencia artificial también genera inquietud en Hollywood, donde trabajadores de la industria temen que estas herramientas puedan reducir puestos de trabajo en distintas áreas de producción.

La conversación apenas comienza y todo apunta a que los próximos estrenos serán importantes para entender qué lugar ocupará esta tecnología en el entretenimiento.

Entre ellos figura Gods Don’t Give Gifts, otra película de ciencia ficción generada con IA cuyo estreno en Estados Unidos está previsto para el 4 de diciembre, según la información proporcionada.

Por ahora, Sanxingdui: Future Past deja una pregunta sobre la mesa: ¿basta con que una película sea tecnológicamente revolucionaria para que la gente quiera verla? Su tibio arranque sugiere que, al menos por ahora, la innovación necesita algo más para convertirse en un éxito de taquilla.

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