Belleza

Coconut chrome: la manicura que mezcla el efecto glazed donut con uñas de coco


Si las glazed donut nails y las coconut nails se hubieran convertido en una sola manicura, el resultado sería exactamente este: coconut chrome.

La tendencia está conquistando las redes sociales justo cuando el verano comienza a despedirse y propone una combinación tan sencilla como llamativa: una base blanca o lechosa inspirada en la pulpa del coco y un acabado chrome que aporta ese brillo casi de espejo que hace que las uñas se vean mucho más sofisticadas.

El resultado tiene ese efecto de manicura “cara” sin necesidad de recurrir a diseños complicados. Y después de que celebridades como Anne Hathaway han llevado versiones cercanas al coconut jelly, las búsquedas y recreaciones de este estilo no han dejado de crecer.

¿Qué es el coconut chrome?

Para entender el coconut chrome primero hay que regresar a uno de los acabados que transformaron por completo la manicura de los últimos años: las famosas glazed donut nails.

Hailey Bieber y su manicurista Zola Ganzorigt ayudaron a convertir ese acabado perlado y brillante en uno de los estilos más reconocibles de la manicura contemporánea.

El coconut chrome toma justamente esa inspiración, pero cambia la base.

En lugar de utilizar un tono nude o rosado, la protagonista es una gama de blancos lechosos, cremosos y ligeramente translúcidos que recuerdan al interior de un coco.

Después se añade el polvo chrome, normalmente en tonos plateados, perlados o incluso champagne, para conseguir ese reflejo luminoso que caracteriza a la tendencia.

Y aquí está lo mejor: no existe una única manera de llevarla.

Puedes apostar por un blanco intenso si quieres que tus uñas sean protagonistas o elegir una base más transparente y delicada si prefieres una manicura que parezca casi natural.

¿Cómo pedir el coconut chrome en el salón?

Si ya tienes cita con tu manicurista y quieres evitar que la explicación termine en un simple “unas uñas blancas”, hay una fórmula bastante sencilla.

Puedes pedir una base en gel de tono lechoso o beige muy claro, evitando un blanco completamente puro. Sobre ella se aplica un polvo chrome en plata, perlado o champagne para conseguir el efecto reflejante.

El orden es importante.

La superficie debe estar correctamente preparada y la base debe encontrarse en las condiciones adecuadas para recibir el polvo chrome. Si la aplicación no es uniforme, el acabado puede quedar irregular o con manchas en lugar de conseguir ese efecto de espejo tan característico.

También es importante que la superficie de la uña esté lo más lisa posible. El chrome refleja la luz y, precisamente por eso, cualquier imperfección puede hacerse mucho más evidente.

Coconut milk o coconut water: ¿cuál es para ti?

Si el coconut chrome te parece demasiado llamativo, existe una versión mucho más discreta que conserva la esencia de la tendencia: el coconut water.

La diferencia está principalmente en la base.

Mientras que el coconut milk apuesta por un acabado más cremoso y opaco, el coconut water utiliza una base translúcida, brillante y mucho más ligera, permitiendo que parte de la uña natural se vea debajo.

Para conseguir este efecto, la preparación vuelve a ser fundamental.

Primero se debe trabajar la cutícula y dejar la superficie de la uña uniforme. Después se aplica una base y una o dos capas delgadas de un gel translúcido, evitando cubrir completamente la uña.

La idea es que el resultado parezca una capa de agua de coco sobre las uñas, con un acabado fresco, húmedo y luminoso.

Finalmente, un top coat de alto brillo ayuda a conseguir ese efecto reflejante que hace que las uñas parezcan casi mojadas.

El coconut chrome es la transición perfecta hacia el otoño

Una de las razones por las que esta tendencia resulta tan atractiva es que no tienes que comprometerte con un diseño demasiado elaborado.

El coconut chrome puede ser prácticamente transparente y minimalista o convertirse en una manicura mucho más intensa dependiendo del tono de la base y de la cantidad de efecto chrome que quieras incorporar.

Además, funciona como una especie de puente entre temporadas.

Los tonos blancos, perlados y luminosos conservan esa sensación fresca que asociamos con el verano, pero el acabado metálico le aporta un toque más sofisticado que funciona perfectamente conforme comienzan a aparecer las tendencias de otoño.

Y mientras las glazed donut nails continúan evolucionando hacia nuevas versiones, todo parece indicar que el coconut chrome todavía tiene bastante camino por recorrer.

Así que si estabas buscando una manicura para despedir el verano sin caer en los diseños tropicales de siempre, quizá la respuesta esté precisamente en algo mucho más sencillo: uñas blancas, brillo de espejo y un poquito de inspiración en el coco.

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