Salud

¿Deben los adultos mayores hacer pruebas de manejo obligatorias? El debate crece en Estados Unidos


Para millones de adultos mayores en Estados Unidos, conducir representa mucho más que trasladarse de un lugar a otro. Tener las llaves del automóvil en la mano significa independencia, libertad y autonomía. Pero en los últimos años, esa misma libertad se ha convertido en el centro de un debate cada vez más intenso sobre seguridad vial y responsabilidad legal.

La discusión sobre implementar pruebas de manejo obligatorias para personas mayores de 75 años ha tomado fuerza en distintos estados del país. Uno de los casos más recientes es Michigan, donde ya se analizan propuestas que buscan establecer evaluaciones más estrictas para conductores de edad avanzada, principalmente por preocupaciones relacionadas con reflejos lentos, problemas de visión y deterioro cognitivo.

Para Jany Martínez-Ward, socia fundadora de The Ward Law Group, la percepción sobre este tipo de incidentes ha cambiado radicalmente tanto en las cortes como en la opinión pública.

“Históricamente, los choques que involucraban a personas de la tercera edad se catalogaban como infortunios propios de la edad. Hoy, esa visión está bajo la lupa. Antes, muchos incidentes se veían simplemente como ‘accidentes’. Hoy, la pregunta es distinta: ¿esto se pudo haber evitado?”, explicó la especialista.

Aunque las estadísticas de accidentes no siempre muestran un incremento desproporcionado, el verdadero foco de preocupación está en la gravedad de las consecuencias cuando ocurren.

“Lo que realmente preocupa es que, cuando ocurren, suelen resultar en lesiones mucho más graves. Las víctimas pueden enfrentar hospitalizaciones y tratamientos prolongados”, señaló Martínez-Ward.

Entre los patrones más frecuentes detectados en este tipo de casos destacan errores que pueden convertirse en situaciones extremadamente peligrosas:

  • Confundir el pedal del freno con el acelerador.
  • Conducir en sentido contrario en autopistas o avenidas principales.
  • Ignorar señales de tránsito evidentes.
  • Episodios de desorientación espacial mientras manejan.

Uno de los temas más delicados dentro de este debate es el posible papel de los familiares. La pregunta que muchos se hacen es si una familia podría enfrentar consecuencias legales si sabía que un adulto mayor no estaba en condiciones de conducir y aun así permitió que siguiera manejando.

Según Jany Martínez-Ward, la posibilidad existe dependiendo de varios factores.

“Podrían ser considerados responsables dependiendo de quién es propietario del vehículo y quién tenía control sobre su uso”, advirtió.

Este panorama coloca a muchas familias en una situación emocional y legalmente compleja, donde deben equilibrar el respeto a la autonomía de sus seres queridos con la responsabilidad de proteger la seguridad pública y evitar posibles demandas.

En Estados Unidos, las leyes protegen a los ciudadanos contra la discriminación por edad, por lo que el enfoque no apunta a retirar automáticamente licencias por cumplir cierta edad, sino a evaluar la capacidad real de cada conductor.

Para quienes resultan lesionados en accidentes relacionados con conductores de edad avanzada, el proceso legal también puede volverse complicado, especialmente frente a aseguradoras que investigan si existían restricciones médicas o condiciones previas relacionadas con la licencia.

“Si alguien resulta herido, es clave consultar con un abogado de accidentes lo antes posible”, concluyó Martínez-Ward. “No debería enfrentar a la aseguradora solo. Tener a alguien defendiendo su caso puede marcar la diferencia entre enfrentar las consecuencias solo o asegurar una recuperación justa”.

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